Cómo lograr que los niños logren transitar las emociones hacia la nueva entrada al colegio en su primera infancia y cómo podemos acompañarlos en su primer ingreso desde una crianza respetuosa.
Debemos comprender que cuando un niño comienza su periodo escolar se encuentra ante la primera separación de sus padres y debemos estar conscientes de los posibles factores que pueden suceder para evitar la ansiedad por separación o retroceso en los niños. En este blog no te voy a enseñar a reprimir la emoción sino abrazarlas plenamente y entender que van a tener un proceso de transición o adaptación y debemos estar conscientes que nosotros como adultos no tenemos herramientas para trabajar nuestras emociones ni la de los demás. Debemos aceptar las emociones ya sea de tristeza, miedo o alegría por eso debemos acompañar y validar estos estados de ánimo para que los niños pueda expresarse sin tener la intención de querer modificar sus sentimientos.
Para esto existen técnicas que ayudan a lidiar con la manifestación de la emoción de los niños, por ejemplo: estás llorando porque tienes miedo a empezar el colegio, pero te acompaño en tu emoción y tengo la certeza de que vas a poder con eso y más. En la crianza respetuosa existen algunos recursos que ayudan al niño a lidiar con sus sentimientos. Antes de poner en práctica estas técnicas debemos estar conscientes de que nosotros también tenemos nuestras propias pataletas ya ponemos mucha expectativas en algo que hemos trabajado arduamente para la felicidad de nuestros hijos , por ejemplo: escogemos un centro educativo y tenemos la seguridad de que a nuestro hijo le va a encantar porque hemos pasado meses estudiando los materiales, las instalaciones, el programa, nos hemos reunido con el educadores, etc. Y damos por hecho que a nuestros hijos les va a encantar nuestra propuesta educativa. Es entonces cuando el niño llega al centro y se pone a llorar desconsoladamente , esto nos genera mucha decepción y conflicto ya que deseábamos que el niño estuviera feliz en su primer día escolar, pero debemos entender que esta reacción de llanto, tristeza o miedo no es porque no le gusta tu propuesta educativa sino porque tiene ansiedad por la separación, al ser la primera vez que se separa de su madre o cuidador primario se desencadenan sentimientos de mucho temor y estrés, ya que el cerebro a partir de los nueve meses de edad tiene un pensamiento que se llama permanencia del objeto y es ahí cuando los bebes comienzan a reclamar la presencia de sus padres y esto se va intensificándose a partir de los dos años de edad, por ende si siente tu ausencia esto genera estrés y las adaptaciones requieren de mucha paciencia y amor.
Como educadores primarios debemos estar conscientes de que el antídoto de la ansiedad es proporcionarle al niño la información de lo que puede suceder ya que la incertidumbre puede desencadenarle más miedo, por eso es aconsejable crear una rutina visual con imágenes o pictogramas para que el niño pueda saber cuáles son las actividades del día a día. Podemos crearle una cartelera con sus fotos, haciendo su primera rutina por ejemplo podemos poner una foto en la que el niño se despierta, se cepilla los dientes, desayuna, se va a la escuela, se le explica con fotos que su mamá y papá van a ir a trabajar y luego vendrán a recogerlo al colegio. La idea es que sea una rutina visual para advertirle cómo va a surgir el día a día e inclusive los niños pueden hacer sus propios dibujos en vez de fotos. Debemos entender que esta actividad es solo para informar y preparar al niño de lo que va a suceder a continuación por lo tanto debemos evitar establecer patrones de modificación de conducta.
También puedes comprar dos peluches pequeños, de forma opcional le puedes agregar fotos de la familia o de su madre y lo puedes perfumar, antes de irte de la clase puedes proponerle intercambiar los peluches hasta que vuelvas a recogerlo de esta forma el niño puede sentir tu olor en momentos donde esté preocupado o con miedo. Por otro lado, debemos comprender que el aroma es un contacto sensorial que lo estimula a avanzar. También podemos comprar un cofre donde podamos meter monedas de chocolate o monedas de juguete y a su vez fotos de la familia antes de irse a la escuela puedes ponerle las fotos asegurándole que para ti él es tu mayor tesoro y que todos los que están en la foto lo adoran, esto ayudará al niño a sentirse querido y tener certeza que sus padres no lo van a abandonar.
También puedes proponer al niño crear un cuento casero con sus fotos y podemos contarle de forma anticipada lo que va a suceder en los próximos días, te puedes ayudar de fotos del colegio o fotos y nombres de las maestras que van a enseñar en su curso la idea de esta actividad es que el cerebro del niño haga una asociación con algo que ya conoce y esto le aporte tranquilidad ya que siente familiarizado. Así le aportamos seguridad en él y evitamos la incertidumbre que puede desencadenar en miedos excesivos, esto debido a que a veces los niños tienen temores irracionales hacia el abandono por lo cual siempre es bueno asegurarle que en un cierto momento los padres volverán a recogerlo.
Sé que como padres solemos tener mucha ilusión cuando escogemos el centro educativo para el niño ya que la felicidad de ellos es nuestra prioridad pero por esa razón debemos evitar imponerles una emoción según tus expectativas, es decir debemos evitar frases como: la clase de baile te va a encantar, en el colegio te vas a divertir muchísimo y estarás feliz porque invalidamos las emociones que pueden transitar en su primera adaptación escolar y les generamos un conflicto al niño imponiéndole sentimientos de cómo deben sentirse y no cómo realmente padecen aquellos sentimientos hacia su nueva realidad y puede que lo único que logres es que el niño se sienta raro o diferente porque no logró aquella emoción que tu habías asegurado que iba a sentir, de esta forma lo más recomendable es dejar que fluya su propia emoción sin anticiparle expectativa de sus sentimientos y tú como padre lo apoyes o lo ayudes a gestionar sus emociones sin invalidar su tristeza, decepción o miedo evitando frases como: “no llores”, “no deberías estar molesto todos soñarían ir a ese colegio”, “el colegio es muy divertido”,etc..
Otro error que se comete constantemente es que las maestras proponen a las madres irse sin despedirse de sus hijos, debemos comprender que el llanto va a surgir te despidas o no, pero por lo menos no traicionarás su confianza sobre todo porque podemos ver una oportunidad para desarrollar en él la inteligencia emocional poniendo nombre a cada una de sus emociones, tanto tú como madre o él como hijo recordándole que la tristeza y enfado es parte de nosotros, entonces la forma correcta es irte a despedir de tu hijo y abordar su llanto animándolo a que esta bien que llore por la separación, asegurándole que mami va a volver por él y que el maestro acompañe y apoye esa emoción negativa desde un ángulo respetuoso y comprendiéndolo.
Por otro lado debemos estar conscientes de que hay niños que no lloran al despedirse de sus padres en las primeras semanas del colegio ya que la novedad no les deja ver la realidad y se emocionan con los parques, amigos, juegos y por aquella nueva experiencia, sin embargo al ver que esto se vuelve una rutina comienzan a llorar porque temen a la separación, por lo tanto si el niño no llora en la primera semana no debes preocuparte, ni sentirte mal ya que es una conducta normal que los especialistas solemos llamar “ la luna de miel.” Siempre es bueno tener presente herramientas pedagógicas que te permitan ayudar a tu hijo en su adaptación escolar evitando que se sienta solo.
Para concluir, la crianza respetuosa evita la anestesia emocional, es decir aquella postura de la crianza tradicional que anima a modificar el sentimiento negativo por uno positivo. En este modelo de crianza se prioriza enseñar al niño a identificar sus emociones, esto es vital para que ese niño en el futuro se convierta en un adulto capaz de lidiar con sus problemas desde la inteligencia emocional, es decir que pueda encontrar soluciones a los conflictos ante una ruptura amorosa, un cambio de trabajo, una situación difícil, etc. La crianza respetuosa le va a permitir lidiar con sus conflictos sin hundirse en una depresión, o ser indiferente ante sus propias emociones ya que este modelo de crianza no minimiza la emoción ni la ignora, más bien las menciona para fortalecer el aprendizaje socioemocional.
Cómo lograr que los niños logren transitar las emociones hacia la nueva entrada al colegio en su primera infancia y cómo podemos acompañarlos en su primer ingreso desde una crianza respetuosa.
Debemos comprender que cuando un niño comienza su periodo escolar se encuentra ante la primera separación de sus padres y debemos estar conscientes de los posibles factores que pueden suceder para evitar la ansiedad por separación o retroceso en los niños. En este blog no te voy a enseñar a reprimir la emoción sino abrazarlas plenamente y entender que van a tener un proceso de transición o adaptación y debemos estar conscientes que nosotros como adultos no tenemos herramientas para trabajar nuestras emociones ni la de los demás. Debemos aceptar las emociones ya sea de tristeza, miedo o alegría por eso debemos acompañar y validar estos estados de ánimo para que los niños pueda expresarse sin tener la intención de querer modificar sus sentimientos.
Para esto existen técnicas que ayudan a lidiar con la manifestación de la emoción de los niños, por ejemplo: estás llorando porque tienes miedo a empezar el colegio, pero te acompaño en tu emoción y tengo la certeza de que vas a poder con eso y más. En la crianza respetuosa existen algunos recursos que ayudan al niño a lidiar con sus sentimientos. Antes de poner en práctica estas técnicas debemos estar conscientes de que nosotros también tenemos nuestras propias pataletas ya ponemos mucha expectativas en algo que hemos trabajado arduamente para la felicidad de nuestros hijos , por ejemplo: escogemos un centro educativo y tenemos la seguridad de que a nuestro hijo le va a encantar porque hemos pasado meses estudiando los materiales, las instalaciones, el programa, nos hemos reunido con el educadores, etc. Y damos por hecho que a nuestros hijos les va a encantar nuestra propuesta educativa. Es entonces cuando el niño llega al centro y se pone a llorar desconsoladamente , esto nos genera mucha decepción y conflicto ya que deseábamos que el niño estuviera feliz en su primer día escolar, pero debemos entender que esta reacción de llanto, tristeza o miedo no es porque no le gusta tu propuesta educativa sino porque tiene ansiedad por la separación, al ser la primera vez que se separa de su madre o cuidador primario se desencadenan sentimientos de mucho temor y estrés, ya que el cerebro a partir de los nueve meses de edad tiene un pensamiento que se llama permanencia del objeto y es ahí cuando los bebes comienzan a reclamar la presencia de sus padres y esto se va intensificándose a partir de los dos años de edad, por ende si siente tu ausencia esto genera estrés y las adaptaciones requieren de mucha paciencia y amor.
Como educadores primarios debemos estar conscientes de que el antídoto de la ansiedad es proporcionarle al niño la información de lo que puede suceder ya que la incertidumbre puede desencadenarle más miedo, por eso es aconsejable crear una rutina visual con imágenes o pictogramas para que el niño pueda saber cuáles son las actividades del día a día. Podemos crearle una cartelera con sus fotos, haciendo su primera rutina por ejemplo podemos poner una foto en la que el niño se despierta, se cepilla los dientes, desayuna, se va a la escuela, se le explica con fotos que su mamá y papá van a ir a trabajar y luego vendrán a recogerlo al colegio. La idea es que sea una rutina visual para advertirle cómo va a surgir el día a día e inclusive los niños pueden hacer sus propios dibujos en vez de fotos. Debemos entender que esta actividad es solo para informar y preparar al niño de lo que va a suceder a continuación por lo tanto debemos evitar establecer patrones de modificación de conducta.
También puedes comprar dos peluches pequeños, de forma opcional le puedes agregar fotos de la familia o de su madre y lo puedes perfumar, antes de irte de la clase puedes proponerle intercambiar los peluches hasta que vuelvas a recogerlo de esta forma el niño puede sentir tu olor en momentos donde esté preocupado o con miedo. Por otro lado, debemos comprender que el aroma es un contacto sensorial que lo estimula a avanzar. También podemos comprar un cofre donde podamos meter monedas de chocolate o monedas de juguete y a su vez fotos de la familia antes de irse a la escuela puedes ponerle las fotos asegurándole que para ti él es tu mayor tesoro y que todos los que están en la foto lo adoran, esto ayudará al niño a sentirse querido y tener certeza que sus padres no lo van a abandonar.
También puedes proponer al niño crear un cuento casero con sus fotos y podemos contarle de forma anticipada lo que va a suceder en los próximos días, te puedes ayudar de fotos del colegio o fotos y nombres de las maestras que van a enseñar en su curso la idea de esta actividad es que el cerebro del niño haga una asociación con algo que ya conoce y esto le aporte tranquilidad ya que siente familiarizado. Así le aportamos seguridad en él y evitamos la incertidumbre que puede desencadenar en miedos excesivos, esto debido a que a veces los niños tienen temores irracionales hacia el abandono por lo cual siempre es bueno asegurarle que en un cierto momento los padres volverán a recogerlo.
Sé que como padres solemos tener mucha ilusión cuando escogemos el centro educativo para el niño ya que la felicidad de ellos es nuestra prioridad pero por esa razón debemos evitar imponerles una emoción según tus expectativas, es decir debemos evitar frases como: la clase de baile te va a encantar, en el colegio te vas a divertir muchísimo y estarás feliz porque invalidamos las emociones que pueden transitar en su primera adaptación escolar y les generamos un conflicto al niño imponiéndole sentimientos de cómo deben sentirse y no cómo realmente padecen aquellos sentimientos hacia su nueva realidad y puede que lo único que logres es que el niño se sienta raro o diferente porque no logró aquella emoción que tu habías asegurado que iba a sentir, de esta forma lo más recomendable es dejar que fluya su propia emoción sin anticiparle expectativa de sus sentimientos y tú como padre lo apoyes o lo ayudes a gestionar sus emociones sin invalidar su tristeza, decepción o miedo evitando frases como: “no llores”, “no deberías estar molesto todos soñarían ir a ese colegio”, “el colegio es muy divertido”,etc..
Otro error que se comete constantemente es que las maestras proponen a las madres irse sin despedirse de sus hijos, debemos comprender que el llanto va a surgir te despidas o no, pero por lo menos no traicionarás su confianza sobre todo porque podemos ver una oportunidad para desarrollar en él la inteligencia emocional poniendo nombre a cada una de sus emociones, tanto tú como madre o él como hijo recordándole que la tristeza y enfado es parte de nosotros, entonces la forma correcta es irte a despedir de tu hijo y abordar su llanto animándolo a que esta bien que llore por la separación, asegurándole que mami va a volver por él y que el maestro acompañe y apoye esa emoción negativa desde un ángulo respetuoso y comprendiéndolo.
Por otro lado debemos estar conscientes de que hay niños que no lloran al despedirse de sus padres en las primeras semanas del colegio ya que la novedad no les deja ver la realidad y se emocionan con los parques, amigos, juegos y por aquella nueva experiencia, sin embargo al ver que esto se vuelve una rutina comienzan a llorar porque temen a la separación, por lo tanto si el niño no llora en la primera semana no debes preocuparte, ni sentirte mal ya que es una conducta normal que los especialistas solemos llamar “ la luna de miel.” Siempre es bueno tener presente herramientas pedagógicas que te permitan ayudar a tu hijo en su adaptación escolar evitando que se sienta solo.
Para concluir, la crianza respetuosa evita la anestesia emocional, es decir aquella postura de la crianza tradicional que anima a modificar el sentimiento negativo por uno positivo. En este modelo de crianza se prioriza enseñar al niño a identificar sus emociones, esto es vital para que ese niño en el futuro se convierta en un adulto capaz de lidiar con sus problemas desde la inteligencia emocional, es decir que pueda encontrar soluciones a los conflictos ante una ruptura amorosa, un cambio de trabajo, una situación difícil, etc. La crianza respetuosa le va a permitir lidiar con sus conflictos sin hundirse en una depresión, o ser indiferente ante sus propias emociones ya que este modelo de crianza no minimiza la emoción ni la ignora, más bien las menciona para fortalecer el aprendizaje socioemocional.